30/7/09

“En los sueños”

Una palabra en mi mente: Gaviota.
No sé de donde viene ese nombre, pero dentro de mi sueño, hay muchas de ellas.
Sobrevuelan por encima del mar, y de vez en cuando, se estrellan en él para coger algún pez despistado. Mientras pasa esto yo estoy de pie, observando la escena, con mis pies descalzos en ese agua tan curiosa. Es una sensación muy agradable.

Como veis, sigo en la misma situación que hace unos días. Mariana se fue a otra excavación cercana hace unas horas. Dice, que volverá pronto y que traerá consigo al hombre más sabio que conoce. Yo le he dicho que no se preocupe, que al fin y al cabo, la temperatura de mi cuerpo ya es normal y los desvanecimientos han dejado de producirse. Le he dicho que solo me quedan estos sueños reales, de los que yo disfruto.
Pero ella no es capaz de dejar de preocuparse. Lleva toda la semana nerviosa, esperando ver aparecer a Josué y su maestro. Para ella habría sido un gran alivio que esto ocurriera, ya que hace cuatro días descubrieron otro resto calificado de “extraño”.

No me ha querido contar bien de que se trata, pero me ha comentado que gracias a ese artilugio, las personas que vivían aquí antes, eran capaces de comunicarse en la distancia, sin necesidad de practicar la magia de hoy en día (para llegar a comunicarnos en la distancia, tenemos que estudiar y practicar mucho. Josué me enseñó esto, cuando estuvimos en la gruta y gracias a ello, he podido tener sueños telepáticos con él, e intuiciones fuertes de que pronto regresaría).

No he comprendido bien, como un instrumento o un aparato físico, puede servir para comunicarse con personas que viven lejos. Si lo tuviera, podría hablar con mis padres y saber si se encuentran bien. Podría intentarlo con la magia, pero dice Josué, que si mis padres no creen en ella, que aunque me escuchen o me sientan, van a pensar que son imaginaciones suyas. Así que… he decidido no intentarlo.

Veo que Mariana ya ha regresado. Viene cargada de regalos y de comida. Que bien. Pero parece que está sola… tal vez no haya encontrado al sabio… si es así, no me importa. Josué y Lorenzo, ya están cerca de aquí. Y siento que pronto me recuperaré por completo. Tengo ganas de continuar el camino.
Besos votar

23/7/09

“Cruzando el puente”

Estoy casi todo el tiempo, en una especie de sueño.
La pérdida de consciencia del otro día, se agravó.
Tengo alucinaciones y los curanderos de la zona, no saben a que se debe. Algunos dicen que es por el calor. Dicen, que al venir yo de un clima tan gélido, el aire caliente y la falta de agua, montañas y vegetación me hacen alucinar.
Josué aún no ha regresado. Siento que sabe lo que me ocurre, pero aún no he tenido noticias de él ni de Lorenzo.

Lo cierto es, que a pesar de que parezco loca para los que me rodean, yo estoy muy a gusto con esta situación, ya que llevo varios días en un lugar maravilloso… bueno, eso es lo que yo veo.

Creo que Mariana está bastante preocupada. Cuando despierto de mis sueños reales, ella está siempre ahí, con muchas ganas de animarme… pero claro… es que yo estoy muy animada.

Los sueños (como les llaman los sabios de aquí), son como visitas a otra realidad. Por las mañanas suelo acercarme al bosque frondoso y lleno de cascadas de agua clara. Por las tardes, me divierto en aquello que llaman mar, y que tuve la ocasión de conocer en el primer sueño real que tuve.

Estoy muy desconectada del mundo. Pero, a pesar de eso, en ocasiones puntuales, me doy cuenta de donde estoy, de quién soy y del por qué de mi viaje al Sur. Como ahora. Cuando lo hago, voy con mi imaginación al puente que hay cerca de casa de mis padres. Cuando era pequeña, me daba miedo cruzarlo. Para mí, aquel puente fue todo un reto, que conseguí atravesar sola siendo aún muy niña. Me gusta recordarlo, por que esta situación que se escapa de mis manos, sé que pronto conseguiré superarla.
Hasta pronto. votar

19/7/09

“Mariana”


Casi no he dormido.
He estado acompañando a Mariana.
Josué y su maestro tuvieron que partir a una aldea cercana. Una llamada de auxilio de unos niños, les hicieron tomar la decisión de alejarse por unos días del Sur.
Ayer ya no pude más y perdí la consciencia.
No estoy acostumbrada a tanto calor.

Mariana es una persona especial. En parte nos parecemos, pero por otro lado, es demasiado escéptica. No cree nada que no consiga ver con sus propios ojos.
Reconozco que yo antes era así, pero este viaje, me está haciendo cambiar.
Le intenté contar las aventuras pasadas, desde que salí de la posada de mis padres…
En ocasiones, ha sido como hablar con un trozo de madera.

A algunas experiencias que le he relatado, sí que les ha prestado más atención. Incluso hemos llegado a las mismas conclusiones (como cuando Jota decidió dejar su vida, para incorporarse a aquel pueblo recién nacido. En este punto coincidimos. Mariana dice que es tan importante perseguir nuestros ideales más profundos, como respirar. Por eso ella está aquí en la excavación. Apenas si le cuesta trabajo. Está haciendo algo que le emociona y le estimula mucho).

Cuando le he explicado algunas experiencias sin mucha lógica (como cuando tuve aquel sueño real o me perdí cerca del cementerio…), ha intentado buscar la explicación en mi cabeza. Dice que todo es producto de mi gran imaginación. Dice que Josué se parece mucho a mí en ese aspecto… Le he dicho que para mí todo lo vivido ha sido muy real, y que si ella lo hubiera “visto”, que también lo sentiría así…

Ahora estoy reposando. Ya no dejan que me acerque a los restos. Cuando algún ayudante de Mariana me ve, grita la voz de alarma. Entonces unos cuantos salen a mi encuentro ataviados con grandes sonrisas y buenos modales…

Vaya… espero recuperarme pronto… y espero que cuando lo haga me dejen seguir colaborando en los hallazgos… esta gente es muy estricta…

Estoy en una tienda de tela, sin puerta. El aire caliente y el polvo, entran constantemente dentro.
Parece que regresa Mariana con mi comida…
Ojala la convenza para que me dejen trabajar esta tarde…
Besos y abrazos.
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11/7/09

"En la excavación"


Seguimos en la excavación.
Mariana me ha contado historias que jamás había escuchado…

Dice que nuestros antepasados llegaron a ser seres muy inteligentes y que sus aldeas (llamadas en esa época “ciudades”), eran grandes y llenas de “tecnología”.

Me ha explicado que la “tecnología” es algo así como la magia de la que habla Josué. Como no he comprendido nada, Mariana ha decidido enseñarme varios artilugios fabricados por nuestros antepasados.

- Con el poder de su mente y de sus manos – Me ha comentado Mariana- éstas personas, realizaban miles de objetos. Muchos de ellos, aún no sabemos para que les servían, pero otros, son de uso cotidiano. Algunos aún los usamos nosotros…

Estoy ansiosa de ver esta tarde los artilugios de los que habla Mariana… ya os contaré…

Respecto a lo que dijo la amiga de Josué, de que éste, había tenido que huir de su aldea… le he estado dando muchas vueltas…
Anoche, decidí preguntarle al propio Josué, el por qué de su huida.
Me ha dicho que en ese pueblo, sólo creen en lo que pueden ver con sus propios ojos. Dice que son personas que si hay algo que se escapa de su comprensión, le dan de lado. No tienen la curiosidad de investigar el por qué de las cosas… y cuando ven a alguien que sin explicación (para ellos, claro), hace lo que él es capaz de hacer con su magia, lo tachan de titiritero y de loco… y en esa aldea no hay cabida para esa clase de personas.

Es una historia muy triste. La de enseñanzas que se han perdido por no ver más allá…
Lo cierto es que se parecen mucho a los habitantes de mi aldea… no confían en nadie, no creen en nada… sólo viven sin pensar en nada… sin alegría en sus corazones…

Os dejo ya. Vamos a comer todos juntos alrededor de una gran mesa de piedra… es genial. Hasta luego.
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4/7/09

"Restos"

Después de la fiesta a los muertos, Josué y su maestro, me preguntaron si me importaba que atrasáramos la llegada por unos días más. Me dijeron, que un buen amigo, les había marcado el camino hacía unas ruinas y unos hallazgos muy sorprendentes.
Con algo de duda les dije que de acuerdo. Y esa misma noche nos pusimos en marcha hacía allí.

Hemos tardado en llegar dos días y tres noches… ha sido un largo camino, pero gracias a las enseñanzas de Lorenzo, los días se han hecho cortos.

Os voy a describir lo que allí nos encontramos:
Nada más salir del escaso bosque, unas grandes luces nos deslumbraron. La arena del lugar, se metió en nuestros ojos y apenas si podíamos ver. Comenzamos a andar a trompicones. Una voz de mujer gritó:
- ¡Alto! No sigáis caminando – Se oyó un murmullo – Chicos – continuó – apagad las luces.
De golpe, el zumbido que habíamos escuchado desde nuestra llegada al círculo de arena, se detuvo. Y con él las luces.
Poco a poco pudimos observar lo que ocurría a nuestro alrededor.
Una maraña de extraños artilugios, rodeaban el gran círculo de arena. Y dentro de él, enmudecidos, un gran grupo de personas nos miraban con sorpresa.
- Josué… Cuanto tiempo sin vernos – Dijo la chica de antes – Por lo menos desde hace 10 años ¿no es así?
Josué precavido se acercó a ella.
- ¿Mariana? – Dijo con la voz entrecortada.
- Claro amigo… Soy yo. No sé nada de ti desde que te fuiste de la aldea… me dijeron que habías tenido que huir…

¿Huir? Sí… Esa mujer había dicho que Josué había tenido que huir de su aldea… No lo podía creer. Josué continuó la conversación:
- Mariana… que bien el encontrarte… No, no tuve que huir. Simplemente me fui. Ya sabes como es la gente de aquel poblado. No creen en nada que no vean con sus propios ojos…
- Sí amigo. Así soy yo también. Por eso estoy aquí. Estamos excavando unas ruinas… creo que hemos encontrado “recuerdos” de otras eras. Son restos muy novedosos…

Y así es… parecen restos de cuando éramos antes… de nuestros antepasados. Son extraños tubos de metal y cuadrados brillantes…
Josué me ha dicho que antiguamente las personas usaban muchas cosas como esas… y también dice que hay indicios de que muchos de ellos no conocieron los bosques y animales tal y como los conocemos nosotros…

Hay tantas cosas por descubrir…
Hasta pronto. votar