30/10/13

“Soy Quién No Fui”

La oscuridad del agujero ha dado paso a una claridad inimaginable.
Miles de partículas han inundado la sala, llenando mi soledad de luz y de esperanza.
Algunos dicen que he estado fuera del mundo, desconectada del ahora.
Otros, me señalan como un objeto de investigación.
Serena ha estado marcando los ritmos de la torre en su cabeza. Todos sabemos que se ha creído igual de mágica que las enseñanzas ascentrales del lugar”.
Con media sonrisa, he asentido a todas las palabras insulsas y vacías de sentimiento.
Yo sé donde he estado y sé lo que he visto.
Nadie me podrá negar que mi realidad, haya existido.
Al igual que la realidad de los demás, mi forma de ver lo sucedido, ha sido única.
Quisiera poder explicaros mejor porque nadie ha podido afirmar de mí, que he vuelto del otro lado para quedarme más viva que nunca… Pero no puedo. Y creo que es porque muchos de los que ahora me observan como si no formara parte de su historia, se han acomodado en sus lujosos cuartos llenos de cachivaches e investigaciones atrasadas.
Dicen que los seres extraños no existen. Que nunca han existido.
Yo, por el contrario, afirmo que son y que serán protagonistas de estas paredes.
La luz mágica está en mi interior y os aseguro que una vez que se ha visto, no se puede olvidar ni renegar de ella.
Cuando las manos frías del ser, me sumergieron en su mundo, sentí la fuerza de la nada y lo asombroso del todo.
La materia no existe tal y como la conocemos.
Somos seres apagados porque no hemos encontrado aún las claves para encendernos.
Aparentar ser lo que no somos, nos convierte en seres huidizos y sin conexión.
Dicen que no he vivido muchas vidas antes que esta…
Yo os puedo confirmar, que mis aventuras han sido reales… Tan reales como estás letras que estás leyendo ahora.
Mi capacidad para comunicarme en el tiempo y el espacio, no tiene parangón.
Mis conocimientos no vienen de mí únicamente.
Lo sé desde hace mucho tiempo… Desde que sentada al calor del fuego de la gran chimenea de la posada, me imaginaba e incluso veía en mi interior, un lugar cálido y mágico, lleno de seres estrafalarios y amables.
Vivir en la torre no ha hecho más que confirmar mis sospechas de que nada es como aparece.
Ni la vida tal y como la conocemos, ni la muerte.
Nada de eso existe.
Tan solo somos reflejos de nuestra mente y de nuestras vivencias.
Yo sé que soy Serena, porque una vez me miré al espejo y no me pude reconocer.
Hoy os pregunto…
¿Os habéis dado ya cuenta de quienes sois?
Hasta pronto.



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23/10/13

“Volver a Nacer”

En una de las paredes de mi habitación, ha aparecido un agujero.
Al principio de la semana, el agujero era minúsculo. Apenas me di cuenta de él.
Pero, conforme han avanzados los días, el agujero ha comenzado a expandirse de tal forma, que mis miedos han aflorado a la superficie.
Debajo de mi cuerpo agazapado, hay una Serena viva y con ganas de oler el fresco aroma del bosque. Salir de mi cuarto, no ha sido fácil… Pero he conseguido evadirme.
Con mucho sigilo, he entrado en el agujero oscuro que inunda la sala donde duermo.
Detrás de la pared, todo es diferente. Aquí, no hay humedad ni situaciones que escapan de mi control….
Aquí, todo es paz y silencio.
Pienso que he estado acostumbrada a tener la vida de otros. Por eso, siento que este agujero es parte de mí… Se parece a mis sensaciones pasadas de encierro y locura.
En cierto modo, sé que no estoy orate… Sin embargo, y a pesar de todo, el hecho de haber vuelto a soñar con los seres extraños, me ha distorsionado si cabe, un poco más.
La otra madrugada, cuando abrí los ojos en sueños, una mano alargada y grisácea, atravesaba el agujero en el que ahora me encuentro.
El ser extraño, movió uno de sus dedos, animándome a acercarme a la pared.
Sin muchas ganas, pero sí con curiosidad, llegué hasta allí.
Cogí la mano gélida del ser y me atrajo a su mundo.
Un lugar lleno de silencios y calma. Allí, no había sitio para los recuerdos ni para los pensamientos.
Todo flotaba en un ambiente sosegado.
Sin mediar palabra, aquel curioso personaje, tocó el centro de mi frente.
Fue entonces, cuando me perdí.
Dejé atrás todas las vidas que había creído vivir, y me embarqué en el viaje del tiempo.
Sin saber por dónde estaba, mi respiración se hizo cada vez más lenta.
En un instante pensé que moría…
Sin embargo, lejos de estar muerta, me encontraba más viva que nunca.
Mis párpados comenzaron a moverse rápidamente y dentro del sueño lúcido, encontré al maestro Lorenzo.
Éste, lleno de bondad, me acurrucó en sus brazos:
- No has de temer nada – Me acarició el pelo – Las luces están aquí desde siempre, y nunca han querido acaparar el presente. Tú has visto la verdad... Y has presentido la continuación de la aventura…
Los silencios que el anciano intercalaba entre oración y oración, hacían que sus palabras sonaran mucho más serias y planas.
- Nunca dejes de soñar ni de creer en este otro lado – Lorenzo, apretó mi mano con fuerza y fue cuando desperté en la realidad, al percatarme de que esa mano era fría y sin vida.
Cuando abrí los ojos por completo, observé con sorpresa, que esas manos tan heladas, pertenecían a mi querido amigo Jeno.
Su compañía me hace bien. Y curiosamente, sus dedos largos y fríos, se asemejan mucho a los de los seres extraños.
Una vez comprendí que no estaba viva…
Hoy sé que he vuelto a nacer…
Besos para todos.



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16/10/13

“El Sueño de la Torre”


Jota llamó a mi puerta esta mañana:

- Amiga – Me dijo con tono silencioso - ¿Estás bien? Te traigo algo de fruta.

Aún sin plena consciencia de mí alrededor, asentí y dije un disimulado “”.

- Todos en la torre estamos muy preocupados por tu salud – Continuó – Desde que comenzaste a decir que veías luces brillantes y blancas por todas partes, no has sido la misma.

- He vivido muchas vidas – Dije casi sin voz – Y en muchos lugares a la vez. Creo que yo, ya no soy yo…

La titiritera se acercó precavidamente hacía mi cama.

- Me parece que Lorenzo ha pedido que vayas a verlo, en cuanto te encuentres con fuerza… No sé que ha dicho de una realidad oscura y paralela…

¿Podía ser verdad lo que decía mi querida amiga?

Mis vellos se erizaron y una parte de mi mente, me empujó a ir a buscar al anciano.

- Ahora está en la montaña – Señaló Jota – Con tu primo. Creo que han ido a recoger unos mapas o unas cartas antiguas enterradas en un agujero de la cueva…

Aquella historia me era familiar. Yo también había estado en aquella cueva.

- Los animales del bosque – Siguió hablando de modo jovial – Están estos días algo asustados… - Guardó silencio – Es como si presintieran algo malo.

Claro”, pensé en voz alta, “Los seres extraños nos observan y seguramente vendrán a llevarse la torre y nuestras vidas”…

- ¡Serena! – Exclamó Jota – Es a esto a lo que me refiero… No sabes cuando hablas para ti o cuando dices cosas sin sentido… Ni existen las luces, ni los seres de los que hablas… Nunca has visto nada de lo que dices…

Acurrucada aún en mi cama, me sentí de nuevo acorralada.

Aquella Jota que nos mantuvo secuestrados, amiga de los seres de la luz, fue real. Tan real, como que recuerdo a mis ancianos padres.

- Si eres capaz de mantener la compostura, podrás salir de tu habitación muy pronto – Me intentó animar mi amiga – Pero recuerda… - Me advirtió – No actúes como una loca… en la torre tienes ya demasiados detractores…

Ella misma”, pensé de nuevo, “Si fuera por mi supuesta amiga, seguiría aquí encerrada años”.

Parece que esta vez no dije a viva voz mis pensamientos y Jota decidió irse de mi lado, sin decir nada más.

- Volveré mañana – Cerró la puerta de un golpe seco y escuché como echaba las llaves – No te preocupes – Dijo desde el otro lado – Aquí estás segura.

No sé si lo que dice es cierto, pero yo sigo sintiéndome como un animal abandonado y herido.

La desaparición de la torre fue real. Lo recuerdo bien. Sé que esos recuerdos no me los he inventado.

Lorenzo quiere hablar conmigo…

Volveré a mis sueños, a ver si encuentro las respuestas a mis preguntas.

Hasta muy pronto.

 
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9/10/13

“Sobre Mis Pasos”

Regresé a la torre por el mismo camino por el que llegué la primera vez.
Aquella atalaya, me esperaba llena de vida y de sabiduría.
A pesar de las desdichas acaecidas durante los años, mi conciencia era clara.
Allí, en aquel lugar, tendría todo lo que siempre había deseado…
Vida, amor, conocimiento, aventuras…
Aquel rincón del universo, se abría ante mí como si de una hermosa flor se tratara.
La biblioteca, los largos pasillos, el silencio de las noches…
Recapacité en mis dudas y me di cuenta de que ya nada era como lo había deseado.
Desde pequeña, cuando vivía con mis ancianos y desaparecidos padres, en la posada de mi ciudadela, deseaba sentir experiencias nuevas. Quería ser como aquellos viajeros que se quitaban las sandalias y las botas, después de horas de caminatas.
A pesar de todo, la niña que fui nunca me animó a lanzarme al bosque.
Aquel oscuro y mágico lugar, estaba reservado para los más valientes y para los del género masculino… Si eras una niña o una mujer en aquellos lares, pocas cosas podías hacer… más que agachar la cabeza y servir a los que se pensaban más fuertes y poderosos.
Mi espejismo duró muchos días.
La creencia de que estaba siendo manipulada por seres extraños, dejó una profunda huella en mí y en mis amigos.
El nacimiento de los bebés, me atrajo a la realidad con tal fuerza, que me sentí minúscula y herida.
Acurrucada en un rincón de mi habitación, gemía cuando tenía hambre y gritaba si sentía miedo.
Era como un animal acorralado.
Nada ni nadie me hacía salir de mi trance.
Reconozco que todas esas situaciones se iniciaron desde mi interior.
Si yo no hubiera creído tanto en la magia y en la fuerza de los pensamientos, es muy posible que nada de aquello hubiera pasado.
Pero no tenía el suficiente coraje ni la suficiente voluntad, para volver a ser quien era.
Los miedos a no entender mi realidad, me hacían cada día más y más, silenciosa y apagada.
Nunca dejes que la pena se apodere de ti por completo… si lo haces… es difícil que aquellos que desean ayudarte vengan a rescatarte con cuerdas y palas.
Respirar hondo es una buena opción cuando estás perdida y sola.
Si sabes controlar las sensaciones que producen las horas muertas, podrás aprovechar al máximo tus capacidades de recuperación.
Pero por favor… no olvides que los seres y las sombras forman parte de tu vida y de tu muerte.
Comprende que nada es como aparece.
Tal vez (y digo, solo tal vez), si eres capaz de dejar de compadecerte, podrás elevarte por encima de las circunstancias y regresar a la torre como hice yo.
Os deseo lo mejor.
Hasta pronto.



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2/10/13

“Otras Realidades”

La desaparición de la torre, ocurrió de modo escalonado.
Primero se fueron difuminando las salas de color oscuro, luego las de color claro, hasta que les llegó el turno al comedor, a la biblioteca y a los dormitorios.
Lo supimos, gracias a una conexión telepática que tuvo la otra noche, el maestro Lorenzo, con Josué.
- Vivimos en un sueño – Decía mi primo – Nos hemos encontrando con miles de bucles en el tiempo y hemos sentido el frío inmenso de la oscuridad.
La desazón de la nada, nos ha envuelto por completo y hemos llegado a sentir las mismas sensaciones que los últimos habitantes de la torre.
- Creemos – Señaló Josué – Que somos el recuerdo de alguna persona. O tal vez su sueño…
El anciano maestro, nos lo contó al día siguiente a Jeno y a mí, con la voz entrecortada.
- No creo que estén en este mundo – Nos ha dicho – Siento que nuestros queridos amigos, han desaparecido…
Dormir a la intemperie nos ha dejado agotados a todos. Incluso a Jota. Ésta ha decidido dejar de salir a pasear ella sola, y se pasa las horas pegada a mí… Seguramente se habrá dado cuenta de la necesidad de unidad en estos momentos.
Aún así, Lorenzo consiguió reunirnos a Jeno y a mí, para contarle lo del sueño compartido y el extraño encuentro con la luz.
- Seres de otras realidades – Afirmó – Mucho más avanzados que nosotros, pero con una inquietud por conocer lo que desconocen…
Según el maestro, esa motivación es la que les ha llevado a intervenir en nuestro mundo, para hacerlo desaparecer.
- Si pudiéramos volver atrás en el tiempo – Se lamentaba esta tarde – Podríamos hacer que no nos manipularan.
No sé exactamente que tiene pensando el jovial anciano, pero me da a mí que no es nada acertado.
Le he visto cuchichear con Jota y mirarla fijamente durante horas.
- Esa persona no es real – Ha dicho – Es solo una proyección de nuestra mente.
El pobre maestro lleva demasiado tiempo sin sus cuidados diarios, y temo que su cerebro esté cambiando…
Si perdemos al más sabio de todos, tendremos serias dificultades para regresar al pasado o para conseguir restablecer la situación actual.
Lo último que he escuchado hace tan solo unos minutos, por boca de Lorenzo, es que Jota es un ser proveniente de la luz blanca…
No sé si realmente lo piensa o es que algo en su cabeza no va bien…
Espero que no sea nada y sobre todo espero que no sea cierto lo que afirma el anciano, porque si no será difícil volver a nuestra realidad.
Seguiré haciendo la cena.
Hasta pronto.



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